Nací en Callao, en ese tan controversiado lugar. mi nombre es Frank... es todo lo que recuerdo. ¿Qué ha sucedido? Partí al colegio, uno cuyo nombre no tiene sentido. ¿Es este el colegio donde el dueño del diario dejó su mochila? Espero que sí. El colegio lucía muy demacrado, pero eso es lo que menos importaba. Llegé al salón "5C". Encontré la mochila y la revisé y efectivamente había todo lo que se supone que debia haber a excepción del adicional: había una cámara. Necesitaba buscar más sobrevivientes. Tengo que ir a Plaza Sur, quizás los extraños que se comunicaron con "él" ya estan allí. Tantié la dirección puesto que no conosco el lugar; es mas, ni siquiera recuerdo que hago aquí. Cada vez que intento recordarlo, recordar mi pasado, me aparecen extraños y dolorosos recuerdos, una de esas imágenes que me aparecen es sobre una plaza, un desembarco, un secuestro, médicos, luces de colores y un gran dolor de cabeza: deben ser esos efectos secundarios que la gente dice que fumar marihuana causa... Sin darme cuenta, a lo lejos, lograva ver "Las Pizza de Dominó". Estaba en el camino correcto.
jueves, 24 de octubre de 2013
martes, 8 de octubre de 2013
Dia 7+x
Dia 7
¿Qué es la CBI? Aún no lo sé, pero si no me ayudan prefiero no saberlo... La sirena volvió sonar, esta vez venía de la playa. Me dirigí a la extraña playa. Divisé a lo lejos una especie de balsa militar, era grande, cuadrada y de color a lata. Fui hacia ella. Mientras caminaba me di cuenta que la sirena estaba cerca de la balsa. Paso a pasa la balsa se alejaba más de mí. Era extraño me sentía perdido y no tenía noción del tiempo: El reloj lo había dejado en la mochila. Por lo menos sabía que estaba por atardecer. Llegué a la balsa y encontre papeles y documentos mojados. Estos hablaban del uso de la sirena: "La sirena solo se activa -palabras ilegibles- salir del lugar -palabras ilegibles- escape."
Yo conocía relativamente esta zona, yo solía vivir cerca de aquí hace muchos años. Recordé mi hogar, mi familia... quería regresar a casa.
A paso ligero, me dirigía hacia mi casa cuando la chillona sirena volvió a sonar. Pero esta vez el molestoso sonido se entreveró con un extraño grito, un rugido.
Era una extraña figura izada a lo lejos. Su forma era humanoide, era casi humano, estaba completamente mojado, su cabello era largo y su contextura robusta... no era un infectado. La criatura me miró a lo lejos, gruño y comenzó a acercarse a mi. Yo solo atiné a correr y "eso" me empezó a perseguir. Mientras corria sin mirar donde cogí el arma que traia conmigo y le comenzé a disparar mientras corría. La cosa esa parecía no sentir nada, seguí corriendo, seguí corriendo...
sábado, 14 de septiembre de 2013
Día 6
No había notado lo mucho que caminé: Había regresado al colegio. En mi mente ocurría una lucha de recuerdos: Los mejores momentos sucedieron allí. Me dirigí a mi salón, el 5to C, el cual se encontraba en el segundo piso. Antes recuerdo que, tenía una amiga que me comentaba sobre ciertos experimentos que realizaba el gobierno Nor-Coreano pero yo, como siempre, solo ignoraba sus comentarios. ¿Era este el momento de prestarle atención?. Dejé mi mochila en el suelo y me recosté. Aún terminado de recordar cuando el sonido de una aguda y chillona sirena me asustó. Se escuchaba a lo lejos. Salí del colegio rápido sin haberme percatado que había dejado mi mochila. En las calles, el sonido se escuchaba muy alto, pero no tenía dirección. Salí en busca de la sirena. Caminé y caminé por las calles solitarias de la alameda de la ciudad.
En la segunda callé de la alameda encontré una cancha de fulbito enrejada, una cancha donde yo solía jugar con mis amigos. Decidí entrar. Apenas pise la cancha la alegría me inundó, todo era genial: Encontré una pelota naranja media desinflada con la cual empezé a jugar. Recordé las épocas donde aún querpia ser futbolista. Patee la pelota. Esta se introdujo en el pequeño, sucio y único baño de la cancha. Cuando fuí a sacarlo me dí con la sorpresa que había un uniformado militar muerto. Tenía un chaleco donde se distinguía "CBI". Entonces fue cuando lo noté: Tenía el mismo uniforme que el extraño hombre que nos ayudó en aquel callejón y luego se suicidó.
Día 5 (Parte II)
viernes, 13 de septiembre de 2013
Día 5 (Parte I)
En la cocina se dio una conversación:
-¿Que tiempos estos no?
-No es necesario que lo digas.
-Quien diría que tú sabes cocinar.
Ambos se rieron.
-Si nada de esto hubiese pasado, hoy estaría la selección peruana de fútbol jugando contra la uruguaya ¡Por la clasificación al mundial!
-¿Tú crees que ibamos a ganarles? -Dijo mientras reía-
-Todo puede pasar.
-¿Cuanto tiempo crees que dure todo esto?
-No tengo idea, pero tenemos que encontrar mas sobrevivientes.
Luego de la conversación, me dirigí al baño y sentí un tacto frío: Algo me cogió el brazo. Era un infectado, mi reacción fue empujarlo y hechar a correr junto con Carlos. La calle se había marcado de rojo: No tenía idea de donde han salido tantos. Corrimos a un callejón cerrado sin saber aún que iba a ser una mala idea. Nos rodearon, el miedo y la ignorancia nos inundaba... ¿Que iba a pasar?
Antes de auto-respondernos, ellos comenzaban a caer uno por uno. Un uniformado armado les había disparado. El extraño hombre nos miró, su rostro expresaba culpa y sus ojos no transmitían nada más que miedo. El extraño hombre pronunció: Debo hacerlo. Y se dió un tiro en la boca.
No era la primera vez que veía a un muerto, pero esta vez, todo era diferente. Cogí con miedo su arma y pude notar que en su chaleco estaba escrito: CBI.
Luego de haber cogido su arma, miré a Carlos y seguimos nuestro camino hacia la Plaza del Sur,
Día 4
He sobrevivido ingresando a casas y cogiendo lo que necesitaba para subsistir. En la radio escuché, en una frecuencia extraña, un ruido. Creo que hay sobrevivientes en la Plaza del Sur. Pero mi prioridad es ir al colegio,
Llegando a la escuela me di cuenta que era mejor no ingresar. No veo nada ni nadie pero siento muchas miradas puestas en mi, Iré a la biblioteca, recuerdo en que hay una cámara allá. Mientras me dirigía a la biblioteca observe a alguien. Me sorprendí al ver a un viejo compañero, ha simple vista no lucía bien pero no me importo, por fín tenía compañía. Cogí la cámara y me retire con él.
Ambos creíamos que todo esto era una especie de experimento norteamericano, como en las películas, y comenzamos a charlar de eso. Le comenté de esa película dirigida por George A. Romero en la cual se podía detectar si alguien era un zombie con solo "iluminarlo". Despúes de tanto hablar, seguimos caminando.
Se hacía de noche; por esa razón, tuvimos que pasar la noche en la estación de buses en Matellini y esperar que sea mañana.




